Este viernes se estrena la última película de Ron Howard, y me parece que todavía no tenía hilo propio.

En los tres años siguientes a verse obligado a dejar la Casa Blanca, Nixon permaneció en silencio. Sin embargo, en el verano de 1977, el astuto y frío ex presidente aceptó conceder una única entrevista y contestar a preguntas acerca de su mandato y del escándalo Watergate que acabó con su presidencia. Nixon sorprendió a todos al escoger a David Frost como confesor televisivo, seguro de que podría con el alegre presentador británico y se ganaría los corazones y las mentes de los estadounidenses.
El desafío: Frost contra Nixon