La de Randal Kleiser (que saltó a la fama con Grease), sólo es una entre las cuatro o cinco adaptaciones que se han hecho de la novela original de Henry de Vere. La primera de ellas data de una fecha tan temprana como 1923. Otra se hizo en los años 40 con la bella Jean Simmons como la protagonista.

Creo que esta película se podría englobar en esa especie de corriente ecologista que invadió las pantallas a finales de los 70 y principios de los 80 (King-Kong, La isla del Dr. Moureau, y alguna que otra más).

Por demás, siempre que pensado que la fama de esta película se sustentaba exclusivamente en el atractivo de ver a una muy jovencita Brooke Shields (a la que siempre había acompañado cierta polémica, desde que con sólo doce años interpretara a una prostituta menor de edad en La pequeña) luciendo palmito. Sólo he visto El lago azul una vez y no fui capaz de acabarla. Soporífera.