“Que no está muerto lo que puede yacer eternamente y en los eones venideros hasta la muerte puede morir”
(“La ciudad sin nombre” [1921], de H. P. Lovecraft)
o
LAS OBRAS DE STEPHEN KING (1947) ADAPTADAS A LA GRAN (O A LA PEQUEÑA) PANTALLA SEGÚN LA CRONOLOGÍA DE LAS MISMAS… CON ALGÚN QUE OTRO PEQUEÑO DESVÍO… / PARTE X:
CHAPELWAITE (2021, ídem)
Copyright 2021 Epix Studios LLC
Sony Pictures Television and Stage 6 Films present / An Epix original series.
Emitida en formato de miniserie de 10 episodios entre el 22 de agosto y el 31 de octubre de 2021.
Creada por Jason y Peter Filardi.
Dirigida por David Frazee, Rachel Leiterman, Michael Nankin, Jeff Renfroe y Burr Steers.
Producida por Michael Mahoney, Nick Iannelli y Alec Meacham.
Escrita por Declan De Barra, Jason y Peter Filardi y Scott Kosar, a partir del cuento “Jerusalem’s Lot” (1978), de Stephen King.
Fotografiada por Miroslaw Baszak y David Greene, en color y Scope.
Musicalizada por Mark Korven.
Protagonizada por Adrien Brody (Capitán Charles Boone), Emily Hampshire (Rebecca Morgan), Jennifer Ens (Honor Boone), Sirena Gulamgaus (Loa Boone) e Ian Ho (Tane Boone) + Steven McCarthy (Stephen Boone), Julian Richings (Phillip Boone) y Christopher Heyerdahl (Jakub).
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Coordenadas espacio / temporales:
Chapelwaite, Preacher’s Corners, Condado de Cumberland, Maine, EUA > Jerusalem’s Lot, Condado de Cumberland, Maine, EUA / 1780 > 1781 > 1817 > 1848 > 1850
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No deja de ser curioso que dos de las mejores obras de Stephen King, la novela “El misterio de Salem’s Lot” (1975) y el cuento “Los misterios del gusano” (1978), fuesen vertidas no a la gran sino a la pequeña pantalla en forma de miniseries, la primera de 2 episodios (1979) y la segunda de 10.
Y lo cierto es que después de volver a ver la serie de Tobe Hooper (1943-2017) – la cual integró la segunda entrega del presente coleccionable – y de hacerlo por primera vez con CHAPELWAITE no me duelen prendas al considerar ambas como dos de las mejores adaptaciones que hasta la fecha se han hecho de la prolífica bibliografía de su autor, independientemente de que la primera se haya quedado un poco obsoleta y la segunda se haya tomado notables libertades con el texto de King, algo por otra parte lógico dado que el mismo apenas llega a las 40 páginas.
A pesar de que CHAPELWAITE (e igualmente el cuento que toma como base) es una "precuela" de EL MISTERIO DE SALEM’S LOT (o PHANTASMA II, dado que con semejante denominación se estrenó por primera vez en nuestro país en cines en una versión notablemente recortada) lo cierto es que ambas funcionan perfectamente por separado y básicamente lo que las hermana es la (ficticia) localidad de Jerusalem’s Lot (o Salem’s Lot, como se la identifica en la novela) situada al NO de Portland, en el Condado de Cumberland, estado de Maine.
Como es bien sabido Stephen King ubica la mayoría de sus ficciones en su estado natal, aunque muchas de las localidades sean producto de su fértil imaginación (Chamberlaine [“Carrie”], Castle Rock [“La zona muerta”, “Cujo”], etcétera).
CHAPELWAITE hace referencia al nombre de la mansión que el capitán de un ballenero retirado, Charles Boone (un excelente – e imagino que en breve oscarizado – Adrien Brody)...
..., recibe como herencia de un primo suyo del que apenas conocía su existencia, Stephen Boone (Steven McCarthy).
- El por qué he subrayado la palabra “mansión” se explicitará en breve… -
Si bien es cierto que en el cuento (publicado por primera vez en la primera colección del autor, “Night Shift” [1978]...
... y traducida en nuestro país como “El umbral de la noche” [Pomaire, Barcelona, 1979])…
- Recordemos que igualmente la segunda novela de Stephen King apareció inicialmente bajo el título “La hora del vampiro” y también de la mano de Pomaire. -
… Charles carece de familia y únicamente está acompañado de su amigo/sirviente Calvin “Cal” McCann, por el contrario en la miniserie el primero tiene tres hijos, Honor (Jennifer Ens), Loa (Sirena Gulamgaus) y Tane (Ian Ho), todos ellos fruto de su matrimonio con Sarah (Kathleen Dorian), muerta durante el trayecto en barco y nacida al igual que sus vástagos en lo que por entonces se denominaba el Reino de Hawái (1795-1893), lo que provocará las lógicas fricciones con las “buenas” gentes de Preacher’s Corners, la localidad donde se ubica la mansión.
La mediana, Loa, tendrá un papel determinante en el desenlace de la trama y su situación bien podría recordarnos a la de cierto personaje de una novela de vampiros muy famosa de cuyo nombre no puedo acordarme...
En la adaptación el personaje de Cal se recicla en el de Rebecca (Emily Hampshire), una mujer adelantada a su tiempo y que primero ejercerá de tutora de los niños y después se convertirá en el nuevo interés amoroso del (afligido) padre.
Si “El misterio de Salem’s Lot” bebía no solo (lógicamente) de “Drácula” (1897), de Bram Stoker (Valdemar, Madrid, 2005)...
... sino también y especialmente (como el propio autor reconoce al inicio de la novela) de “La maldición de Hill House” (1959), de Shirley Jackson (Valdemar, Madrid, 2008)…
- He aquí la (sencilla) explicación al subrayado que mencionaba al principio de mi exposición puesto que “Hill House” es el nombre de la mansión (¿encantada?) en la que transcurre toda la historia.
Recordemos a este respecto el espléndido uso que el autor hace del Hotel Overlook, en Colorado, en la excelente “El resplandor” (1977).
Lugares y moradas (supuestamente) malditas...
... en las que el Mal (con Mayúsculas) persiste a pesar del paso del tiempo. -
… en el caso de “Los misterios del gusano” se mantiene igualmente la influencia de ambas (por ejemplo la estructuración del texto a base de cartas y de diarios, como en la obra de Stoker) pero predomina todavía más la de H. P. Lovecraft (1890-1937) hasta el punto de configurarse como uno de los mejores homenajes al escritor nacido en Providence, estado de Rhode Island y en especial a su famoso ciclo “Los Mitos de Cthulhu” (Alianza, Madrid, 1969).
Y es que si allí teníamos el “Necronomicon” (extractos del mismo aparecen en el primer cuento del mencionado ciclo – el más famoso de lo cuales sirve de introducción al presente comentario -, “La ciudad sin nombre” [1921], aunque no se llega a explicitar su título) aquí tenemos otro grimorio igualmente ficticio (aunque algunos de los más acérrimos seguidores del escritor parezcan opinar lo contrario), “De Vermis Mysteriis” (dicho título da nombre al cuento), aunque en este caso surgido de la pluma de Robert Bloch (1917-1994), uno de sus discípulos más precoces, en concreto en “El vampiro estelar” (1935), incluido igualmente en el (mítico) libro del recientemente fallecido Rafael Llopis (1933-2022).
A pesar de que como indicaba al principio la miniserie es una adaptación muy libre del cuento lo cierto es que no solo mantiene los ingredientes básicos que lo convierten en una lectura absorbente sino que los potencia exponencialmente y donde además el final es más melancólico pero a la vez más esperanzador.
Además en la serie todos los personajes están impecablemente desarrollados, aunque por supuesto la mayor parte no se encuentran en el cuento.
Destaca especialmente la figura de Jakub (un espléndido Christopher Heyerdahl), el ancestral vampiro que gobierna la (aparentemente) abandonada aldea de Jerusalem’s Lot, guardián del Gusano (o sea, un dios primigenio que existe más allá del tiempo y del espacio) y cuya máxima obsesión es encontrar el mencionado libro, el cual permitirá abrir el portal que conecta nuestro universo con el suyo, lo que traería una eternidad de dolor y de sufrimiento para toda la humanidad.
Un personaje, por cierto, que no existe en el cuento puesto que en este es el tatarabuelo (bisabuelo en la serie) de Charles, James Boon (sin “e” final), el inmortal (aunque no se explicita que sea un vampiro) patriarca de la pequeña (y endogámica) localidad que él mismo fundó en 1710 quien se encarga de custodiar el libro que se encuentra en el púlpito de la iglesia desconsagrada e igualmente ejerce de guardián del dios que se esconde de la Luz bajo el mismo.
Aquí Jakub es un forastero en tierra extraña que viene a reclamar el libro que encontró de forma casual James en el interior de la tierra (cual Bilbo y el Anillo Único en “El hobbit” [1937], de J. R. R. Tolkien) y que este ha usado para sus propios fines, condenando de esta manera a todos sus descendientes puesto que la lectura del mismo conduce a la locura.
Y aunque Phillip (Julian Richings) y Stephen sellaron un pacto con Jakub mediante el cual le cedían el libro a este a cambio de la inmortalidad, el mismo fue robado por Marcella (Acadia Colan), nieta del primero e hija del segundo quien a costa de su propia vida lo ocultó donde a nadie se le ocurriría buscarlo…
Además el libro no puede ser encontrado por un no muerto puesto que solo los Boone vivos son capaces de escuchar su llamada.
Aquí, al contrario que en EL MISTERIO DE SALEM’S LOT los vampiros no son seres unidimensionales sino que siguen siendo ellos mismos a pesar de que su conversión les haga variar sus hábitos alimenticios.
En este sentido está magníficamente desarrollada la relación que mantiene el alguacil Dennison (Hugh Thompson) y Mary (Trina Corkum), su esposa vampirizada y que incluye alguna de las secuencias más terriblemente bellas de la serie.
Igualmente sobresaliente es la relación adúltera que mantiene el (descreído) sacerdote Burroughs (Gord Rand) con la única persona que ha podido escapar de las garras de Jakub y sus acólitos, Faith (Briony Merritt) y con quien (aparentemente) ha concebido un hijo sin ojos…
O el personaje de “la chica de las manzanas” (Genevieve DeGraves), una bellísima y turbadora joven, habitante de Jerusalem’s Lot y cuyo sueño es convertirse en un no muerto como su señor Jakub.
- En el cuento, por contra, la aldea está deshabitada desde hace décadas y solo se llega a atisbar la figura de James Boone (ergo Jakub) saliendo del enorme agujero que el Gusano ha dejado bajo el púlpito de la iglesia. -
Esa idea de que el Phillip y Stephen vivan entre las paredes de Chapelwaite parece remitirnos a otro de los celebrados cuentos de Lovecraft, “Las ratas de las paredes” (1924).
Y el hermoso final, totalmente distinto al del cuento, me trae ecos de “La narración del sacerdote (El hombre que gritó Dios)” y que forma parte de la que yo considero como una de las mejores novelas de ciencia ficción de todos los tiempos, el díptico de Dan Simmons “Hyperion” (1989)/”La caída de Hyperion” (1990) y en la que un personaje que atiende al nombre de… Alcaudón tiene un papel determinante en la trama…
No quiero extenderme más porque mi salud tanto física como mental está bastante baqueteada por circunstancias que no vienen al caso.
Desde luego CHAPELWAITE es una de las adaptaciones más libres pero más atractivas de las que he visto hasta la fecha.
De hecho, si no es porque comparte localización con EL MISTERIO DE SALEM’S LOT nadie diría que entre ambas existe una vinculación, salvo por la presencia de la figura del vampiro.
Lo cual, bajo mi modesto punto de vista, es todo un logro.
Vosotros mismos, que la vida es demasiado corta…
Buenas tardes/noches y, buena suerte.
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