Es una película digna, pero no memorable como fueron Carol o La vida de Adèle... Valoro la valentía y el esfuerzo de Lelio para huir de tópicos, sobre todo en su desenlace que no desvelaré. Hay problemas de ritmo y algunas escenas de relleno, por eso no llega a ser redonda. Las actrices lo bordan, pero quiero acordarme de Alessandro Nivola, un actor que aún espera el papel de su carrera y que aquí está excelente.