lo peor de todo es que a nosotros (los frikis digo ) nos parece precioso tener un Alien colgando de la pared o un busto de Predator adornando la estantería, pero lo cierto es que para los invitados debe ser de lo más desagradable.

Os contaré una anécdota... Mi padre tenía un esqueleto en su consulta, y cuando yo era pequeño me aterrorizaba. Nunca entraba en su despacho del canguelo que me daba (aún lo tiene). Sin embargo a él le parecía una cosa preciosa, un "adorno de médicos"...

Evidentemente, hay que ser consciente de que ese tipo de material friki es horrible para decorar, por mucho que nos guste.

A ver si algún familiar me regala esa cabecita, que estoy deseando ver cómo queda al lado del monitor