No estoy nada de acuerdo con eso de calificar a la música de acción como "de segunda categoría". De hecho, es uno de los géneros más complicados para los que escribir, pues extremadamente complejo resulta no caer en lo genérico, burdo, rutinario e intercambiable, que es precisamente lo que suelen hacer Zimmer & Co, que son algo así cómo una franquicia de tremendo éxito (a lo McDonald o Burguer King).
Respecto a Doyle, es posible que no haya compuesto para lo que tradicionalmente se consideran películas de acción, pero considero que se desenvuelve maravillosamente en ella.
O, sin ir más lejos, está misma Cenicienta contiene uno de los tracks de acción del año, y no lo digo sólo yo.
Por lo demás, más o menos de acuerdo contigo respecto a la película Jack Ryan.
PD: Olvidaba Frankenstein, paradigma de la acción (y el romanticismo) Doyleiana.