Pues viendo las críticas esperaba un espanto, y es una peli perfecta para echar un rato ameno y con muchas risas garantizadas. Estilo las clásicas serie b de ciencia-ficción de los años 80-90, pero no sé cómo le dieron tanto presupuesto y esperaban una gran taquilla.
Los personajes son buenos, los actores mejores (solo Kevin Hart queda un poco por debajo), diálogos tronchantes y situaciones locas en cantidad, destacando el robot parlanchín, que es genial. La ambientación es notable, solo algunas veces da el cante algún efx digital. La música buena, pero le hubiera venido bien algo más original, con personalidad.
Lo malo es que el primer acto está muy atrollepado: han cogido al peor editor posible y para rematar han puesto encima una absurda voz en off que explica todo lo que el personaje hace. Y el desenlace peca de tirar por demasiada fantasía y una batalla un tanto sosa con un villano sosísimo, para acabar con un par de deus ex machina, uno ininteligible, el otro salido de madre. Siendo una de mercenarios y cazarrecompensas, cabría esperar una historia más sencilla, no este enredo.
Así que aunque entretenida, es demasiado caótica y poco recordable, desaprovechando un potencial mayor.
La dichosa cámara al final ni repajolera idea de qué es, y vaya forma tonta de acabar con el villano. La prota convertida en Fénix de X-Men, no hay por dónde cogerlo. No sé si está en el juego, no me enganchó en su momento.
Me he acordado de El quinto elemento en la premisa de la chica destinada a abrir el cacharro mágico, las aventuras por escenarios pintorescos en clave de humor y el villano persiguiéndolos, aunque este hace bien poco comparado con el rol de Gary Oldman.