Bueno, pero el problema ya está resuelto desde que gobierna de nuevo el PP que, nada más iniciar la legislatura, y como ya hiciera el mismo partido bajo el mando de Aznar, se apresuró a eliminar el Ministerio de Cultura e integrarlo en uno solo con la educación y el deporte (personalmente, yo habría añadido la hostelería, pero bueno...).
Así por lo menos tenemos claro lo que es importante. Y lo que no.