A parte de tener la cinta de VHS como elemento fetiche yo por ejemplo sí que le daré uso, afortunadamente conservo un reproductor VHS y lo más importante, una televisión de tubo (Sony Trinitron, concretamente), por lo que mi sesión ochentera no me la va a quitar nadie, vivir la experiencia de ver la peli así con doblaje incluido (a pesar de ver todo en V.O.S.E.) tiene que ser algo único, una sobredosis de nostalgia que no sé si soportaré... snif.