Por desgracia, Ribus, no lo está. Ni al 2%, salvo el buen primer capítulo (qué casualidad, el único fiel al cómic original). Aún con todo, la serie está entretenida, pero ni muchísimo menos lo esperado por los que somos devotos del cómic y sabíamos el sensacional material que podía utilizarse. Lo de acercarse a años luz de distancia al cómic es poco menos que una quimera. Gran, gran ocasión desperdiciada.
Pero, vamos, fijo que cae en BD sólo ya por el tema que toca.