A mí me ha petado la grabadora de Blu-ray sin haberla utilizado jamás para grabar ningún BD.

La compré pensando que me haría mis propios montajes de películas pero luego me di cuenta de que no me gusta añadirlos a la colección junto con los originales. Aún y cuando los discos printables quedan perfectos una vez impresos y barnizados. Tanto que cuesta distinguirlos de un original.

Así pues he llegado a la conclusión de que, para mí como coleccionista, es un gasto inútil comprar y grabar discos. Cuando quiero hacer un montaje me hago un .mkv que es mucho más rápido, sencillo y no ocupa.