No me ha gustado ninguno de los tres capítulos de los que se compone la serie. Me habían hablado maravillas: que si trangresora, que si serie de culto, que si sátira mordaz...
Este tipo de temas los ha tratado la literatura y el cine de forma brillante varias veces. El último ejercicio que me viene a la mente es la extraordinaria Contagion de Soderbergh, con el personaje y la situación que Jude Law interpreta.
No sé. La serie demasiado masticada y light (sí, he dicho light). Llevo un tiempo observando, que en el mundo de las series, el espectador magnifica el contenido de algunas, elevandolas a la panacea de la maestría, por el mero hecho de ser series. Esta Black Mirror, me parece bastante deficiente.
No obstante hay series maravillosas, que superan con creces a muchas películas (Game Of Thrones, Lost, Boardwalk Empire y un largo etc...)
No es el caso de esta miniserie, que a mi ver, es mucho menos de lo que pretende aparentar.
Un muy cordial saludo