Y al salir de currar me pase por ECI. Aparqué el coche, entré y me dirigí hacia el departamento de películas. Allí estaban, en un mueblecito especial y en las estanterias de costumbre. Habría unas ochenta copias entre ediciones con busto y ediciones especiales. Me acerqué tímidamente hacia el tenderete donde dos personas curioseaban las copias. Mientras llegaba otros dos se acercaron.
Mirabamos las copias, las palpabamos. Cogíamos la edición especial con busto, la curioseábamos.
Al únisono depositabamos las películas en el mismo lugar que estaban, mientras uno exclamó sin cortarse un pelo: Esta la va a comprar su puta madre. Deduje que no conocía el precio de antemano.
De nuevo quedaban llenas las estanterías y mientras me alejaba reflexionaba sobre la canallada que Fox ha hecho dentro de nuestras fronteras; tranquilo James, cuando no sea un robo me haré con ella, tú no tienes la culpa de nada...