Vista por fin en la sala IMAX de Kinépolis Madrid y en VOSE. La película brilla tanto en su presentación visual como en su impecable diseño sonoro, ofreciendo una experiencia que captura y expande la esencia de la saga.
Desde el primer momento, Romulus nos sumerge en esa atmósfera nostálgica y analógica que hizo de Alien (1979) un punto de inflexión en el cine. El uso de efectos prácticos no solo es un homenaje a las raíces de la serie, sino que además aporta una autenticidad que se siente en cada escena. Esta decisión creativa logra que tanto los personajes como el espectador se sientan realmente inmersos en un entorno tangible, reforzando la tensión y el horror que son tan característicos de la franquicia. Te crees lo que les pasa a los personajes.
La película mantiene ese tono de aventura espacial, aunque de manera confinada y claustrofóbica, con los personajes moviéndose en espacios angostos y opresivos que recuerdan a las primeras entregas. Romulus es especialmente eficaz en recrear ese ritmo frenético, donde los personajes se ven forzados a tomar decisiones críticas en cuestión de segundos, una dinámica que recuerda mucho a la tensión palpable que experimentamos en Aliens(1886) de James Cameron.
Un aspecto que merece ser destacado es cómo Fede consigue evocar momentos de terror que no solo son efectivos, sino que además logran un impacto similar al que tuvo el primer Alien en su momento. Para los neófitos de la saga, estas escenas pueden ser tan impactantes como las del original, e incluso los seguidores de toda la vida encontrarán paralelismos con el terror que nos ofreció Fincher en Alien 3 (1997), especialmente en momentos como la escena de las velas, donde la tensión y el horror están muy conseguidos.
Spoiler:
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El aspecto sonoro es sencillamente perfecto. La banda sonora y el diseño de sonido juegan un papel crucial en la película, elevando cada escena de manera magistral. Este es, sin duda, uno de los puntos más fuertes de Romulus, alcanzando un nivel de calidad que en mi opinión merece un 10/10.
Sin embargo, no todo es perfecto. El uso excesivo del fan service es notable, y en algunos momentos se percibe forzado, como si estuviera insertado de manera artificial en la narrativa. Aunque no rompe del todo la inmersión, es evidente que se ha utilizado de forma algo desmedida.Es posible que esto se deba a limitaciones presupuestarias, pero no deja de ser una pequeña decepción.Spoiler:
A pesar de estos detalles, Alien: Romulus es una película que tengo ganas de volver a ver. Con cada visionado, siempre se descubren nuevos matices que seguro, consolidarán su lugar como una digna sucesora dentro de la franquicia.




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