Ayer la vi con mucho retraso.
Me ha gustado, puede que más de la cuenta porque en los últimos dias he digerido Predator y Megalodón y ésto al lado parece Lawrence de Arabia.
La chica es deliciosa, repostería francesa. Con esos ojos hasta en sus peores papeles tiene una expresividad tremenda. Eclipsa a Brad Pitt en cada escena y minuto de convivencia.
Brad Pitt, reconvertido en muñeco de cera del museo Madame Tussaud, está horrible. No creo que sea su culpa, sino que ese maquillaje o cobertura que le han puesto, ha anulado toda su capacidad de comunicar. Por no hablar de que toda la película parece ausente, desconectado. Por suerte para él, sigue teniendo un imán, un gancho presencial. Aparece y llena.
La historia aquí no es especialmente enrevesada, ni compleja, Zemeckis quiere hacer una película sencilla, romántica, con la tensión justa y, para mí, le sale bien.
Muy lejos de sus grandes títulos como director, es suave, atractiva como Cotillard, entretiene y tiene buenos roles, secundarios y una historia bonita que contar.
La sensación, a pesar de no ser insatisfactoria, es que podría haber dado para muchísimo más.
Y, por Dios, dejen envejecer a Brad Pitt. Tener arrugas y canas no es malo.