Nacho A ha comentado:

<blockquote>Quote:<hr>Pese a que la primera hora está razonablemente bien narrada y estructurada, Stone comete un error garrafal al negar la presencia de una escena que había de mostrar la transición de Alejandro a monarca en el lugar que cronológicamente le correspondía, por lo que cuando éste aparece como jefe supremo de sus ejércitos ya en la batalla de Gaugamela cuando en la escena anterior aún era el hijo bastardo del Rey Filipo, la narración se desinfla.<hr></blockquote>

En mi opinión Stone introduce forzosamente esa escena casi al final de la película, en vez de en el lugar que le corresponde, por algo que ya ha comentado Nacho: para imponer una vez más su visión a los espectadores, por si no nos había quedado claro con la narración de Ptolomeo.

El caso es que, mirándolo de una manera simple, Stone muestra las dos caras de Olimpia y Filipo pero de forma muy diferente e injusta. Mientras Filipo se nos presenta como un hombre brutal y cruel que Stone va redimiendo a medida que avanza la película, hasta alcanzar el cenit de la redención en el famoso flashback, Olimpia es tachada como un monstruo manipulador durante todo el metraje con la excepción de un par de escenas en la primera media hora.
Personalmente me molesta mucho este doble rasero y esta visión machista de la figura de Olimpia. Un hombre tiene total legitimidad para conspirar y asesinar si de esta forma logra sus objetivos… pero si una mujer, que vive en un mundo de hombres, se comporta como un hombre entonces es una arpía y una manipuladora. Stone debería aprender de cómo Jack Pullman y Herbert Wise saben ser justos con un personaje tan parecido, y mucho más complicado gracias a ellos, como Livia en “Yo, Claudio”.

Saludos.



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<span style="color:blue;font-size:xx-small;">- Solamente creo que no puedo seguir viviendo en un lugar que abraza y nutre la apatía como si fuese una virtud.

- No eres diferente. No eres mejor.

- No dije que fuese diferente o mejor. No lo soy, diablos, me compadezco. La apatía es la solución. Es más fácil perderse en las drogas que enfrentarse a la vida. Es más fácil robar lo que uno quiere que ganarlo. Es más fácil pegar a un niño que educarlo. El amor requiere esfuerzo y trabajo.</span>
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