Y además valiente, por estar en el negocio y simplemente hablar de prudencia. Y es que hoy en día el concepto "prudencia" suena a algo revolucionario, a una declaración a contracorriente. A un ejercicio en definitiva de agallas. Hasta esto hemos llegado.
Por cierto, se está manchando la honorabilidad de todos los profesionales que estuvieron involucrados en la investigación de lo ocurrido cuando saltó el escándalo. Esta caza de brujas no concierne exclusivamente a Allen, en lo que respecta al caso.
Y, por alguna extraña razón, se está ninguneando completamente el testimonio de Moses, el otro hijo que ha dado su propia versión de los hechos.