Jamás pensé que me aburriría en una película de Bond. Decepción absoluta. La historia te deja frio, los personajes te dan exactamente igual y las escenas de acción no transmiten emoción alguna. En este último aspecto creo que tiene mucha culpa Newman y su empecinamiento en no meter el tema de Bond cuando hay escenas que lo piden a gritos. A cambio te mete una BSO genérica y olvidable llena de percusión que lejos de realzar la acción la desluce.

Espero que ni Sam Mendes ni Thomas Newman vuelvan, por el bien de la franquicia.